Saber cuántos dientes tiene un ser humano es el primer paso para entender cómo protegerlos: un adulto tiene 32 con las muelas del juicio y 28 sin ellas. En esta guía te explicamos cómo cambia esa cifra a lo largo de la vida y qué hacer con los terceros molares. También repasamos los hábitos que mantienen sana la boca, con la experiencia de una clínica dental de Vitoria-Gasteiz.
¿Cuántos dientes tiene un ser humano adulto?
Un adulto con dentición completa tiene 32 dientes: 8 incisivos, 4 caninos, 8 premolares y 12 molares, contando los cuatro terceros molares o muelas del juicio. Es habitual tener 28 porque esas muelas no siempre salen o se extraen. Cuántos dientes tiene un ser humano varía, por tanto, según la persona y su historial.
Cada tipo de diente tiene una función distinta, y conviene conocerla para entender qué se pierde cuando falta una pieza:
- Incisivos: cortan los alimentos y sostienen la estética de la sonrisa.
- Caninos: desgarran y guían la mordida al cerrar la boca.
- Premolares: trituran y preparan el alimento.
- Molares: muelen y soportan la mayor parte de la fuerza al masticar.
Cada diente se compone de esmalte, dentina y pulpa, y se ancla al hueso mediante la encía y el ligamento periodontal. Si esa base se debilita, el diente puede moverse, algo que explicamos en nuestro artículo sobre las causas por las que se mueven los dientes y sus soluciones.
¿Cuántos dientes tiene un niño y cuándo salen los de leche?
Un niño llega a tener 20 dientes de leche, 10 en cada arcada, que suelen terminar de salir hacia los tres años. Entre los seis y los doce años se van sustituyendo por los definitivos. Las fechas varían de un niño a otro, así que unas semanas de diferencia no suelen ser motivo de alarma.
El orden habitual de la dentición infantil es este, siempre de forma orientativa:
- Primero asoman los incisivos inferiores y superiores, durante el primer año.
- Después llegan los primeros molares y los caninos.
- Por último aparecen los segundos molares de leche.
- A partir de los seis años salen los primeros molares definitivos, detrás de los de leche, sin sustituir a ninguno.
Aunque los dientes de leche se caigan, hay que cuidarlos: una caries en ellos puede dar dolor, infecciones y afectar al diente definitivo. Si tienes dudas, lee qué hacer con las caries en los dientes de leche.
¿Cuándo salen las muelas del juicio y cuánto cuesta extraerlas?
Las muelas del juicio suelen aparecer entre los 17 y los 25 años, aunque algunas personas no las desarrollan. Se extraen cuando están incluidas, causan infecciones o empujan a otros dientes. El precio depende de la dificultad y de la anestesia, por lo que solo una exploración con radiografía permite darte un presupuesto fiable.
No siempre hay que quitarlas. Si salen completas, bien colocadas y se pueden limpiar, pueden quedarse. Suele recomendarse la extracción en estos casos:
- Pericoronaritis: infección repetida de la encía que cubre parcialmente la muela.
- Caries en la muela o en el molar contiguo, difícil de tratar por su posición.
- Muela incluida o inclinada que presiona al segundo molar.
- Dolor persistente o quistes detectados en la radiografía.
El coste cambia según varios factores: si la muela está erupcionada o incluida en el hueso, cuántas hay que extraer en la misma sesión, si se hace con anestesia local o con sedación y qué pruebas de imagen se necesitan. Por eso no damos cifras sin ver tu caso: una muela superior erupcionada es una intervención sencilla y una inferior incluida puede ser mucho más compleja.
¿Cómo evitar la alveolitis después de una extracción?
Para evitar la alveolitis protege el coágulo que se forma en el hueco: no enjuagues con fuerza ni escupas durante el primer día, no fumes, evita pajitas y alimentos duros, y sigue las pautas de tu dentista. Si aparece dolor intenso y mal sabor pasados unos días, consulta.
La alveolitis ocurre cuando ese coágulo se pierde y el hueso queda expuesto. Es dolorosa, pero se trata en consulta. Durante el postoperatorio te recomendamos:
- Morder la gasa el tiempo indicado y aplicar frío en la mejilla las primeras horas.
- Comer alimentos blandos y templados, masticando por el lado contrario.
- Cepillar el resto de la boca con suavidad, sin tocar la zona de la herida los primeros días.
- Tomar solo la medicación pautada por el profesional.
- Acudir a la revisión y avisar si el dolor aumenta en lugar de disminuir, o si hay fiebre o inflamación creciente.
Para cuestiones generales de salud bucodental puedes consultar también la web del Consejo General de Dentistas de España.
¿Qué hacer si aprietas los dientes o tienes empastes desgastados?
Si aprietas o rechinas los dientes, el dentista puede valorar una férula de descarga hecha a medida que reparta la fuerza y proteja el esmalte y los empastes. Los empastes que se desgastan o filtran conviene revisarlos en consulta, porque bajo ellos puede avanzar una caries sin dar síntomas.
El bruxismo suele pasar desapercibido porque ocurre sobre todo durante el sueño. Estas señales te pueden poner en alerta:
- Dolor de mandíbula o de cabeza al despertar.
- Dientes aplanados, con fisuras o más sensibles.
- Empastes que se fracturan con frecuencia.
- Ruidos al abrir y cerrar la boca.
En algunas personas el bruxismo se relaciona con el estrés y también con trastornos del sueño; si roncas o te despiertas cansado, puede interesarte saber qué es la apnea del sueño y cómo tratarla.
Tras un empaste, espera a que pase la anestesia antes de comer para no morderte la mejilla o la lengua. Es normal notar cierta sensibilidad unos días, pero si la mordida se nota alta o el dolor aumenta, vuelve a consulta para ajustarlo.
¿Qué higiene bucal necesitas: sarro, raspador lingual, irrigador y flúor?
Lo básico es cepillarte dos veces al día con pasta fluorada, limpiar entre los dientes a diario y revisar el sarro en consulta, porque solo el profesional lo elimina. El raspador lingual y el irrigador son complementos útiles, pero no sustituyen al cepillado ni a la limpieza periódica.
Cada elemento cumple un papel concreto:
- Sarro: es placa endurecida que no sale con el cepillo y favorece la inflamación de las encías. Se retira con una limpieza profesional.
- Raspador lingual: ayuda a reducir la película de la lengua, una de las fuentes habituales del mal aliento.
- Irrigador: facilita la limpieza alrededor de ortodoncias, puentes e implantes, aunque no reemplaza al hilo o a los cepillos interdentales en todos los casos.
- Flúor: fortalece el esmalte y reduce el riesgo de caries. Si notas manchas blancas en los dientes, consulta antes de actuar por tu cuenta.
La Organización Mundial de la Salud incluye la salud bucodental entre sus áreas de trabajo y destaca la prevención como la medida más eficaz.
Preguntas frecuentes sobre los dientes
¿Es lo mismo un dentista que un odontólogo?
En la práctica, sí: en España ambos nombres designan al profesional sanitario titulado para cuidar la salud bucodental. «Dentista» es el término de uso común y «odontólogo» el más académico. Algunos se forman además en áreas como periodoncia o implantología.
¿Se puede reponer un diente perdido?
Sí. Las opciones más habituales son el implante, el puente o una prótesis removible, y la elección depende del hueso, de las encías y de los dientes vecinos. Antes conviene tratar la periodoncia: unas encías enfermas comprometen cualquier reposición.
¿Es normal tener menos de 32 dientes?
Sí, es frecuente. Muchas personas no desarrollan alguna muela del juicio o se las han extraído. Lo importante no es llegar a 32, sino que los dientes que tienes estén sanos y la mordida funcione bien.
Ahora que sabes cuántos dientes tiene un ser humano y cómo cuidarlos, el siguiente paso es revisar los tuyos. Si tienes dudas sobre tus muelas del juicio, aprietas los dientes o hace tiempo que no te haces una limpieza, pide cita en la Clínica Dental Pérez Belmonte, tu dentista en Vitoria-Gasteiz y te haremos una valoración personalizada.




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